QUIÉN SE QUEDA CON LA CASA EN CASO DE DIVORCIO

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En el post de esta semana vamos a tratar un tema que causa a menudo disputas: la atribución del uso de la vivienda, cuando los hijos alcanzan la mayoría de edad.

Especialmente en los casos de régimen de custodia monoparental a favor de uno de los progenitores (con régimen de visitas para el otro), la atribución del uso de la que era vivienda familiar antes de la disolución de la pareja se rige por lo dispuesto en el artículo 96 del Código Civil: si los progenitores no alcanzan un acuerdo, el uso de la vivienda corresponderá a los hijos. Por lo tanto, indirectamente corresponde también al progenitor que los tenga en su compañía, habida cuenta de que si ellos han de estar ahí, el progenitor custodio, lógicamente, también.

La duda que suele aparecer es la de si esa atribución se mantiene cuando el hijo menor alcanza la mayoría de edad. El Código Civil no hace mención expresa a esta circunstancia, por lo que hay que remitirse a la jurisprudencia y a lo que el Tribunal Supremo ha venido estableciendo. Hay numerosos casos en los que se ha atribuido el uso de la vivienda a los hijos, no hasta alcanzada la mayoría de edad, sino hasta que estos sean independientes económicamente. Mientras son menores de edad, como hemos dicho, indirectamente corresponderá al progenitor custodio. Pero al cumplir los dieciocho años el progenitor ya no ostentará guarda y custodia sobre ellos, por lo cual, parece conveniente revisar el régimen de atribución.

El Tribunal Supremo, en sentencia de 23 de enero de 2017, vino a establecer los siguientes criterios. Cuando estemos ante hijos menores de edad, será de aplicación lo que se ha expuesto más arriba: el uso de la vivienda familiar será para ellos y su progenitor custodio. Pero, cuando los hijos hayan alcanzado la mayoría de edad, habrá que aplicar supletoriamente, a falta de regulación específica, el párrafo tercero del artículo 96 del Código Civil, que está, en inicio, pensado para cónyuges que no tuvieran hijos:

No habiendo hijos, podrá acordarse que el uso de tales bienes, por el tiempo que prudencialmente se fije, corresponda al cónyuge no titular, siempre que atendidas las circunstancias, lo hicieran aconsejable y su interés fuera el más necesitado de protección.

Esto en términos prácticos implica lo siguiente:

Una vez cumplan la mayoría de edad los hijos a quienes anteriormente se les había atribuido el uso de la vivienda, marido y mujer están en situación de igualdad (pues ya ninguno es custodio), se enfrentan a una nueva situación en la que ya el derecho preferente no es el que derivaba de ostentar la guarda y custodia, es de quien tenga el interés más necesitado de protección, atendiendo a las circunstancias. El interés más necesitado de protección es un concepto jurídico indeterminado, que en términos simples quiere decir “quien más necesite quedarse en dicha vivienda” por un tiempo determinado, considerando las circunstancias económicas y personales.

Entonces, la mayoría de edad supone una variación objetiva de las circunstancias que hace que quepa volver a plantear el asunto de la asignación: mediante una demanda de modificación de medidas, que debería interponer en su caso el ex cónyuge interesado. Y no es relevante aquí, según el Alto Tribunal, que los hijos no sean económicamente independientes, y debe cambiar el criterio de atribución a partir de ese momento. Y, a falta de acuerdo sobre el régimen de asignación, será el órgano judicial el que valore ese interés necesitado.

Por lo tanto, la conclusión principal que puede extraerse de esta jurisprudencia, al desaparecer la custodia que se había establecido durante la minoría de edad de los hijos, también desaparece ese derecho preferente para usar la casa con ellos, y el criterio de atribución cambia.

Cuando hablamos de medidas paternofiliales, lo más normal es que surjan problemas, circunstancias sobrevenidas, que hacen aconsejable alcanzar acuerdos o modificarlas. Si te ves reflejado o reflejada en esta situación, no dudes en dejarte asesorar por nuestros abogados expertos en Derecho de Familia. Recuerda, estamos aquí para ayudarte.

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